La vieja madre es ahora una niña poeta, ya no obedece, sólo cuestiona vida, muerte, amor. La sombra se hace de carne en tu hombro, una grieta abierta entre el tiempo y tú. Hueles a río, a lluvia caliente. El ausente vuelve a hablar. Ese que digo yo que no soy yo, pero que llevo conmigo, al que no dejo ni me deja hablar, ese que duerme debajo de mi colchón, ese que ve la oscura intimidad de mis…
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